9.09.2009


Liverpool

por
José María Millares


Por favor, abridme paso, dejadme cruzar este túnel de

plomo, que quiero ser el

primero en llegar con mi sangre a los muelles de

Liverpool. Amigos, vosotros que os

perfiláis como aletas de

pescado sobre las últimas

esquinas de los bosques; vosotros que de cada rincón

saltáis de una bandeja a

otra como sapos

de azufre ardiendo, como tristes pezuñas de

lagarto, para husmear el rojo

carbón de las calderas, para darle vida al hierro

como al alba le dais su fruto, para darle aliento al agua que se

aleja para siempre de la

tierra, del polvo que tanto

amáis tras unos ojos, decidme que puedo soñar en

vuestros rostros de ceniza y en vuestras sucias calles de

alquitrán, y en vuestros hogares de nata

corrompida, y echar la raíz de mi sangre

como un ancla sobre

vuestras

jurisdicciones marítimas, porque además

de ser hombre como vosotros, soy un

poeta y un poeta es un corazón más sobre la niebla del mundo.

9 comentarios:

Ale dijo...

Excepcional poesía, distinta, supone una identificación de la realidad poética con la experiencia del individuo, movida por una energía espiritual, es como si la acción poética interviniera e interfiriera en la realidad queriendo romperla.

Hermosísimo texto,

Aleajndra

MÓNICA GUDIÑO dijo...

Leo paseandome por todos tu blog y llevandome joyitas de cada uno, es preciosa esta poesía, y es bueno que la compartas de esta manera.
un abrazo y gracias

Leo Lobos dijo...

José María Millares, Nacional de Poesía. El autor canario recibe póstumamente el galardón por su libro "Cuadernos. 2000-2009". A veces la justicia poética es tan lenta como la otra justicia. Pero, también como la otra, termina llegando. José María Millares Sall murió en septiembre del año pasado a los 88 años y ayer recibió el Premio Nacional de Poesía por el libro Cuadernos. 2000-2009, editado por Calambur, el mismo sello que publicó el título ganador del año pasado, La casa roja, del leonés Juan Carlos Mestre.

Leo Lobos dijo...

No es la primera vez que el galardón del Ministerio de Cultura, dotado con 20.000 euros, se concede póstumamente. Sucedió ya con Vicente Gaos, Joan Vinyoli, Basilio Fernández López y José Ángel Valente, que en vida también lo había recibido.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1921, Millares Sall desarrolló en los últimos años de su vida una actividad frenética que volcó en cientos de cuadernos a los que llamaba Celdas. De allí salieron los poemas recogidos en el libro premiado, cuya publicación coincidió con la aparición de más inéditos, los recogidos en Esa luz que nos quema (Barataria).

Anarquía, esperpento, onirismo y surrealismo son algunas de las palabras que el propio Millares utilizó para definir su poesía, aunque, según él mismo, la más precisa era existencial.

Millares se estrenó editorialmente en 1949 con Liverpool, un libro publicado en la colección de la revista Planas de poesía, fundada por él mismo en colaboración con sus hermanos Manuel, el célebre pintor informalista, y Agustín, también poeta. En sus 18 números y antes de ser cerrada por "decisión gubernativa", la revista promovió un diálogo con las artes a través de la colaboración de autores como Juan E. Cirlot o Rafael Santos Torroella y llegó a publicar el poema Crucifixión, de Federico García Lorca, cuando era inédito.

Lorca y Aleixandre eran dos referentes básicos para los Millares, que también se acercaron, si bien de manera muy personal, a la corriente dominante de la época: la poesía social. Agustín fue, de hecho, incluido en la histórica antología preparada por Leopoldo de Luis.

"Un poeta, amigos míos, es un hombre como vosotros / Y como vosotros sueña en un mundo igual, / Tierno como una legumbre en nuestras bocas", decían unos versos de aquel libro inaugural, Liverpool, que trató de elevar la crítica política con unas gotas de irracionalismo.

Antonio Arroyo Silva dijo...

Leo, un corazón que siempre estará palpitando.
Saludos desde Canarias.
Antonio arroyo.

sedemiuqse dijo...

El agua clara deja la tierra limpia de huellas.

Besos y gracias, es enriquecedor pasar por aquí.

je = sonrisa

fus dijo...

Gran poema del señor Millares y muchas gracias a ti por dejarnoslo conocer atravès de tu blog.

un abrazo

fus

Mario García dijo...

Muy buen poema. Hay algo de isla que comparto con este texto, lo entiendo, porque siento las subidas y bajadas de mareas en mis escamas de bote.

Desde Chiloé. Mario García.

Mario García dijo...

Muy buen poema. Hay algo de isla que comparto con este texto, lo entiendo, porque siento las subidas y bajadas de mareas en mis escamas de bote.

Desde Chiloé. Mario García.